Organizar un viaje al Sudeste Asiático requiere bastante investigación, y Vietnam suele ser el destino prioritario para quienes buscan un choque cultural real. Es un país geográficamente extenso, angosto y largo, lo que genera un contraste visual y climático enorme entre el norte montañoso, el centro histórico y el sur ultra dinámico. Si te estás preguntando qué hacer en Vietnam, tenés que prepararte para un itinerario activo, con mucho movimiento y actividades muy distintas entre sí.
Las distancias entre las ciudades principales son largas y vas a necesitar combinar vuelos domésticos, trenes nocturnos o buses con asientos reclinables. Si preferís evitar el estrés de coordinar cada traslado y asegurar tu alojamiento de antemano, una decisión inteligente es analizar distintos paquetes a Vietnam que ya tienen la estructura del recorrido armada. Esto te permite enfocarte exclusivamente en recorrer y disfrutar del entorno.
Para que puedas visualizar tu viaje, lo ideal es dividir el país en tres bloques principales: norte, centro y sur.
En Sí, Viajo armamos el viaje a Vietnam por vos
Tabla de contenidos
Qué visitar en el norte de Vietnam
El norte del país concentra los paisajes naturales más impactantes y la cultura más tradicional. El clima acá es mucho más marcado, con inviernos frescos y veranos muy húmedos.
Hanoi: El punto de partida ideal
La mayoría de los viajeros aterrizan en la capital, Hanoi. Es una ciudad ruidosa, con un tráfico de motos que parece no tener reglas, pero que funciona bajo su propia lógica. Tu primera actividad va a ser, literalmente, aprender a cruzar la calle: el secreto es caminar a paso constante sin frenar para que las motos te esquiven.
El epicentro turístico es el Old Quarter (Barrio Antiguo). Sus calles están divididas por oficios; hay una cuadra entera donde solo venden zapatos, otra de artículos de metal y otra de juguetes.
En el centro de la ciudad está el Lago Hoan Kiem, un respiro visual donde los locales van a hacer ejercicio al amanecer. Allí sentáte en un banquito de plástico en la vereda a tomar un café de huevo (Cà Phê Trứng), una especialidad local muy densa y dulce, mientras mirás la dinámica de la ciudad.
La Bahía de Halong: Navegación entre formaciones kársticas
A unas tres horas en auto desde Hanoi se encuentra uno de los paisajes más reconocidos de Asia. La Bahía de Halong está compuesta por miles de islotes de piedra caliza cubiertos de vegetación que emergen directamente del agua verde esmeralda.
La forma habitual de recorrerla es contratando un crucero que incluye pasar la noche a bordo. Durante el día vas a navegar entre las islas, hacer kayak por cuevas escondidas y visitar aldeas flotantes de pescadores. Despertarse temprano y ver la bruma rodeando las piedras gigantes desde la cubierta del barco es una imagen que justifica completamente el viaje hasta esta zona del país.
Sa Pa y las terrazas de arroz en la montaña
Ubicada cerca de la frontera con China, esta región montañosa es famosa por sus terrazas de arroz escalonadas que cambian de color drásticamente según la época del año (verdes intensos en verano y doradas antes de la cosecha en otoño).
Para recorrer la zona, podés contratar guías locales pertenecientes a las minorías étnicas Hmong o Dao, quienes te llevan por senderos rurales a través de las montañas. El terreno suele estar embarrado, por lo que necesitás buen calzado.
Qué ver en el centro de Vietnam
A medida que bajás en el mapa, el ritmo se vuelve un poco más relajado y la arquitectura empieza a mostrar influencias chinas, japonesas y francesas. Si estás armando un recorrido completo y querés optimizar tus tiempos, buscar viajes a Vietnam que incluyan traslados a esta región central te va a facilitar mucho la logística.
Hoi An: La ciudad de los faroles
Hoi An es, para gran parte de los turistas, la ciudad más linda de todo el país. Su casco antiguo (Ancient Town) fue un puerto comercial muy importante entre los siglos XV y XIX, y su arquitectura se mantuvo intacta. Las calles están cerradas al tráfico de autos, lo que te permite caminar tranquilo entre edificios históricos pintados de amarillo.
La ciudad cambia completamente de noche. Todas las calles y el río Thu Bon se iluminan con miles de faroles de seda de colores. Es el momento ideal para caminar por el mercado nocturno. Además, Hoi An es famosa a nivel mundial por sus sastrerías; podés elegir la tela a la mañana y a la noche te entregan un traje o un vestido hecho totalmente a medida a un precio muy accesible.
Hue: La antigua capital imperial
A pocas horas al norte de Hoi An está Hue. Esta ciudad fue la capital de Vietnam bajo la dinastía Nguyen. El atractivo principal es la Ciudadela Imperial, un complejo amurallado gigante con palacios, templos y jardines que sufrió daños importantes durante la Guerra de Vietnam, pero que en gran parte fue restaurado.
También podés alquilar una bicicleta o una moto para recorrer las afueras de la ciudad, donde se encuentran las imponentes tumbas de los antiguos emperadores distribuidas a lo largo del Río Perfume.
Da Nang y el Puente Dorado (Golden Bridge)
Da Nang es una ciudad costera muy moderna y de rápido crecimiento. Tiene buenas playas y una infraestructura hotelera importante. Sin embargo, la mayoría frena acá por un motivo muy específico: subir a las colinas de Ba Na Hills. Allí se encuentra el Golden Bridge, un puente peatonal sostenido por dos manos de piedra gigantes que parecen salir de la montaña.
Qué visitar en el sur de Vietnam
El sur del país es el motor económico. Es ruidoso, comercial, muy húmedo y es donde la historia reciente del país se hace más evidente.
Ho Chi Minh City (Saigón): Motos, rascacielos y museos
Antiguamente conocida como Saigón, Ho Chi Minh City es el núcleo urbano más grande de Vietnam. Acá los rascacielos de vidrio conviven con templos budistas y puestos de comida callejera.
Para entender el contexto del país, la visita al Museo de los Restos de la Guerra es fundamental. Es un espacio duro y muy gráfico que cuenta el conflicto armado desde la perspectiva vietnamita, exhibiendo armamento, vehículos militares estadounidenses y fotografías históricas de corresponsales de guerra. Es una visita densa, pero totalmente necesaria para dimensionar la resiliencia del país.
Los Túneles de Cu Chi: Un recorrido subterráneo
A unos 70 kilómetros de la ciudad se encuentra la red de túneles de Cu Chi. Los soldados del Viet Cong excavaron a mano cientos de kilómetros de pasadizos subterráneos muy estrechos que usaban para moverse, esconderse, cocinar y atender heridos durante la guerra sin ser detectados. Hoy podés recorrer una parte adaptada de estos túneles.
El Delta del Mekong: La vida sobre el río
El río Mekong termina su recorrido en el sur de Vietnam, dividiéndose en cientos de canales que forman una región inmensa y fértil. La vida acá ocurre literalmente sobre el agua. Podés tomar excursiones de uno o dos días para navegar por los canales estrechos en pequeñas barcazas de madera, visitar fábricas artesanales de caramelos de coco y ver los mercados flotantes, donde los locales venden frutas y verduras directamente desde sus embarcaciones.
Tips para tu viaje a Vietnam
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El trámite de la visa: Los ciudadanos argentinos necesitan visa para entrar a Vietnam. El trámite se hace de forma online (E-Visa) en la página oficial del gobierno antes de viajar. Tarda unos días en aprobarse, así que no lo dejes para el final.
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Clima y monzones: Por la longitud del país, el clima varía mucho. Cuando en el norte hace frío, en el sur hace un calor húmedo extremo. Investigá bien los meses de lluvia (monzones) dependiendo de las zonas a las que vayas a ir.
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La moneda y el efectivo: La moneda es el Dong vietnamita. Vas a manejar billetes con muchos ceros (un dólar equivale a unos 25.000 dongs). El uso de efectivo sigue siendo clave para comercios chicos, puestos de comida y mercados.
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El regateo: En los mercados (como el Ben Thanh en Ho Chi Minh o el mercado nocturno de Hoi An), los precios no son fijos. Se espera que negocies. Hacelo siempre con respeto y una sonrisa; es parte de la dinámica comercial del lugar.
El último paso antes de armar el itinerario
Vietnam requiere tiempo y energía. No es un destino de descanso absoluto, sino un país para explorar activamente, caminar mucho y probar sabores nuevos todos los días.
Definí primero cuántos días tenés disponibles para el viaje. Si contás con menos de 15 días, elegí concentrarte solo en el norte y el centro, o solo en el sur, para no pasar la mitad de tus vacaciones arriba de aviones y trenes. Hacé un listado de los puntos que más te interesaron de esta guía, revisá el estado de tu pasaporte y preparate para conocer uno de los países con mayor impacto visual de todo el Sudeste Asiático.